Durante una hora y media el usuario realiza un recorrido por las tres salas, templada caliente y fría, dispuestas alrededor de un patio central, pudiendo también disfrutar de un masakje relajante con aceites esenciales. El rumor del agua, el sonidode la música árabe, los armoas singulares de las esencias y el sabor del té entre arcos y celosías, crean una atmósfera perfecta de relajación rescatada del pasado.